El derecho a la libre determinación de los pueblos


Ya en la Carta de las Naciones Unidas (1945) encontramos una referencia explícita al derecho a la libre determinación de los pueblos (DLP) en su art.1.2, en que se nos dice que uno de los propósitos de las Naciones Unidas (NU) es:

Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otros medidas adecuadas para fortalecer la paz universal;

A partir de ese momento el DLP ha estado presente en multitud de convenios y resoluciones. De entre los textos más citados destacan el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1960), y Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1960), en los que también se hace clara referencia al derecho a la libre determinación de los pueblos. Esta vez, además, incidiendo un poco más en su contenido:

Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural (art.1 de ambos tratados).

Sin embargo, lo cierto es que la libertad de los pueblos para establecer su condición política es mucho más limitada de lo que parecería. La libertad de la que nos hablan los Pactos anteriores debe ser entendida dentro de los límites que impone el principio de territorialidad de los Estados. Es decir, la libertad de la que nos hablan los Pactos anteriores no permite –al menos por regla general- el derecho a la secesión unilateral (como sería si la libertad para escoger la condición política fuese plena).

Así por ejemplo, en la Declaration on the Occasion of the Fiftieth Anniversary of the United Nations (1995) se dice que:

[The United Nations] Continue to reaffirm the right of self-determination of all peoples, taking into account the particular situation of peoples under colonial or other forms of alien domination or foreign occupation, and recognize the right of peoples to take legitimate action in accordance with the Charter of the United Nations to realize their inalienable right of self-determination. This shall not be construed as authorizing or encouraging any action that would dismember or impair, totally or in part, the territorial integrity or political unity of sovereign and independent States conducting themselves in compliance with the principle of equal rights and self-determination of peoples and thus possessed of a Government representing the whole people belonging to the territory without distinction of any kind;

Como vemos, la UN se afana por dejar claro que tal derecho no supone una amenaza para la integridad territorial de los Estados. Ahora bien, también queda claro que, en algunos casos, la UN considera que un territorio puede estar legitimado para “take action”. ¿Cuáles son estos casos?

En primer lugar, y como ya se estableció en la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea de Naciones Unidas (14/12/1960) gozan de esta capacidad secesionista los territorios bajo “dominio colonial”, “en fideicomiso” y los “no autónomos”. Así se dijo que:

Convencida de que la continuación del colonialismo impide el desarrollo de la cooperación económica internacional, entorpece el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos dependientes y milita en contra del ideal de paz universal de las Naciones Unidas, […]

Convencida de que todos los pueblos tienen un derecho inalienable a la libertad absoluta, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional,

Proclama solemnemente la necesidad de poner fin rápida e incondicionalmente al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones;

[…] 2. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación; en virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

[…] 4. A fin de que los pueblos dependientes puedan ejercer pacífica y libremente su derecho a la independencia completa, deberá cesar toda acción armada o toda medida represiva de cualquier índole dirigida contra ellos, y deberá respetarse la integridad de su territorio nacional.

5. En los territorios en fideicomiso y no autónomos y en todos los demás territorios que no han logrado aún su independencia deberán tomarse inmediatamente medidas para traspasar todos los poderes a los pueblos de esos territorios, sin condiciones ni reservas, en conformidad con su voluntad y sus deseos libremente expresados, y sin distinción de raza, credo, ni color, para permitirles gozar de una libertad y una independencia absolutas.

6. Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Así por ejemplo, en el pronunciamiento más reciente al respecto la Corte Internacional de Justicia dijo en el caso East Timor (Portugal v. Australia) que[1]:

The Court recalls in any event that it has take note in the Judgment that, for the two Parties, the Territory of East Timor remains a Non-Self-Governing Territory and its people has the right to self-determination.

Y en segundo lugar, también gozan del derecho en su máxima expresión, aquellos pueblos que, aun sin estar bajo dominio colonial, se encuentren “subyugados”, “dominados” o “explotados”. Veáse la Declaration on Principles of International Law concerning Friendly Relations and Co-operation among States in accordance with the Charter of the United Nations, UN GA, Resolution 2625 (XXV), (24/10/1970) donde se dice que:

Every State has the duty to promote, through joint and separate action, realization of the principle of equal rights and self-determination of peoples, in accordance with the provisions of the Charter, and to render assistance to the United Nations in carrying out the responsibilities entrusted to it by the Charter regarding the implementation of the principle, in order:

1. To promote friendly relations and co-operation among States; and

2. To bring a speedy end to colonialism, having due regard to the freely expressed will of the peoples concerned;

and bearing in mind that subjection of peoples to alien subjugation, domination and exploitation constitutes a violation of the principle, as well as a denial of fundamental human rights, and is contrary to the Charter.

Texto en el que, no obstante, no se deja de recordar que:

Nothing in the foregoing paragraphs shall be construed as authorizing or encouraging any action which would dismember or impair, totally or in part, the territorial integrity or political unity of sovereign and independent States conducting themselves in compliance with the principle of equal rights and self-determination of peoples as described above and thus possessed of a government representing the whole people belonging to the territory without distinction as to race, creed or color.

Dicho esto, ¿cuál es el contenido del derecho a la libre determinación de los pueblos en “circunstancias normales? Esto es, ¿para los pueblos no colonizados y no explotados?

Lo más natural a la hora de interpretar este vago principio sería pensar que “los pueblos” deben poder acceder, al menos, a cierto grado de autogobierno dentro de los Estados de los que forman parte. No obstante, precisar ese grado parece del todo imposible a día de hoy. Como resumió la Corte Suprema del Canadá en su dictamen sobre la independencia del Quebec:

a right to secession only arises under the principle of self-determination of peoples at international law where “a people” is governed as part of a colonial empire; where “a people” is subject to alien subjugation, domination or exploitation; and possibly where “a people” is denied any meaningful exercise of its right within the state of which it forms part[2]. In other circumstances, peoples are expected to achieve self-determination within the frame of their existing state. A state whose government represents the whole of the people or resident within its territory, on a basis of equality and without discrimination, and respects the principles of self-determination in its internal arrangements, is entitled to maintain its territorial integrity under international law and to have that territorial integrity recognized by other states

Lo cierto es que esta cuestión no está nada clara. No existe texto alguno en que se precise cómo de amplia es la libertad de los pueblos en lo que respecta a su determinación política. Lo único que realmente queda claro es que esa libertad no se extiende hasta el punto de permitir la secesión unilateral.

De hecho, da incluso la sensación de que con la existencia de un "government representing the whole people belonging to the territory without distinction as to race, creed or color" el derecho se vería suficientemente respetado. Así por ejemplo, GUTIERREZ ESPADA y BERMEJO GARCÍA opinan que:

el derecho de libre determinación de los pueblos nacionales no coloniales les da derecho a no ser excluidos del gobierno del Estado ni ser perseguidos por su raza, credo o color, ni más ni menos; ni derecho a la independencia ni derecho a un régimen de autonomía tampoco; derecho, en fin, a ser tratado en pie e igualdad con el resto de la población del Estado[3]

Desafortunadamente la indeterminación en la interpretación del DLP no acaba en el “qué”, sino que también se extiende al “quién”. Si bien es cierto que los territorios colonizados, explotados o subyugados son considerados sujetos de ese derecho en su forma más amplia, no queda nada claro quiénes son los otros pueblos, o qué características debe reunir un territorio o grupo de personas para ser considerado “pueblo” a los ojos de del Derecho Internacional Público.

Es evidente que los “pueblos” no se confunden –al menos en todos los casos- con los propios Estados. Como dijo la Corte Suprema del Canadá en su dictamen sobre la independencia del Quebec:

To restrict the definition of the term to the population of existing states would render the granting of a right to self-determination largely duplicative, given the parallel emphasis within the majority of the source documents on the need to protect the territorial integrity of existing states, and would frustrate its remedial purpose.

¿Qué son entonces los pueblos? La propia Corte Suprema del Canadá reconoce que el concepto, aun y su uso extendido, carece de un significado claro. No obstante, lo cierto es que en su dictamen sugiere que el concepto debe ser entendido como sinónimo de “nación” en su acepción lingüístico-cultural:

While much of the Quebec population certainly shares many of the characteristics (such as common language and culture) that would be considered in determining whether a specific group is a “people”

¿Es esa la interpretación adecuada? No hay manera de saberlo. O más concretamente, como a día de hoy el concepto no ha sido suficientemente precisado por los órganos o los textos que podrían hacerlo, cabe concluir que, genuinamente, adolece de un sentido preciso.

[1] Los pronunciamientos anteriores datan de los años 70 para los casos de Namibia y del Sahara Occidental.

[2] Destacar el punto que aquí sugiere la Corte Suprema del Canadá, según el cual la vulneración del DLP en su expresión interna –sea cual sea su contenido- también podría ser, junto con las situaciones de colonización y explotación, causa suficiente para poder independizarse legalmente.

[3] C. Gutiérrez Espada y R. Bermejo García, «El derecho de libre determinación de los pueblos no coloniales a la luz del Derecho internacional», en J. J. Solozábal (ed.), La autodeterminación a debate, Madrid, Pablo Iglesias, 2014, pp. 93-94, citado en Perea Unceta (2014).

#IndependenciaCatalana #Derechointernacional #Secesión #TdMConstituciónespañola

Buscador

Entrevistas

Qué opinan las voces más destacadas sobre los asuntos más candentes.s

Series

Diversos temas tratados con mayor profundidad y extensión en formato de series de artículos monotemáticos

colabora.jpg

¿En desacuerdo con este artículo?

Si quieres quieres criticar o complementar este texto, si no compartes su perspectiva, no lo dudes, haznos tu propuesta a la redacción.

Revista Libertalia

Filosofía y Humanidades

  • Twitter - Revista Libertalia
  • Facebook - Revista Libertalia
  • LinkedIn - Revista Libertalia
  • SoundCloud - Revista Libertalia

Revista Libertalia es un proyecto sin ánimo de lucro ni línea editorial centrado en la filosofía y las humanidades.

 

Nuestro objetivo es promover la reflexión seria y profunda entre gente joven de dentro y fuera de la academia, tratando los diversos temas de forma compleja, pero con un lenguaje claro y directo.

 

Si estás interesado en colaborar con nosotros no lo dudes, enviándonos tus textos; nuestro equipo estará a tu disposición para acompañarte en el proceso de edición y publicación;  o bien ayudándonos a financiarnos a través de Patreon. 

Recibe la Newsletter