¿Por qué funciona el populismo?: Charla con María Esperanza Casullo

eggbank @eggbank


Hoy conversamos con María Esperanza Casullo, doctora en ciencia política por la Universidad de Georgetown y profesora de la Universidad de Río Negro, Argentina, sobre su último libro: "¿Por qué funciona el populismo?" Siglo XXI, Buenos Aires, 2019.

 

 

-En la actualidad, todos hablan de populismo; pareciera que todo el mundo sabe qué es y se opina con él con insistencia. ¿Podría definir brevemente el populismo y explicarnos qué elementos lo caracterizan?

 

Yo he trabajado en mis investigaciones con una definición sencilla y formal, esto es, entiendo al populismo como una construcción discursiva en el cual hay un nosotros y un ellos. No he seguido definiciones sustantivas (como las clásicas del sociólogo argentino Gino Germani que hacían hincapié en la sociología) ni economicistas, que creen que el populismo consiste en gastar más de lo que tienen las cuentas del Estado generando inflación. Estas definiciones llevan a callejones sin salida. En mi opinión no hay una esencia de populismo; la categoría populismo es infinitamente maleable y mudable.

 

 

-La tesis principal del texto sostiene que el populismo es sumamente eficaz para construir poder. ¿Por qué tiene tantos críticos y detractores, y la mayoría de las veces se lo califica de irracional y demagogo? ¿No habría que reconocerlo como una forma positiva de hacer política y no meramente negativa?

 

El populismo cuenta con un carácter poliforme que hace difícil sintetizarlo. En la actualidad encuentro cierta impaciencia a la hora de analizarlo. Pero sospecho que lo que causa rechazo es que los  populismos comparten cierto ímpetu antisistema y, sobre todo, promueven una gran movilización popular: movilizar lo vulgar, lo popular, lo bajo, de allí que se lo vea como una forma política demagoga.

 

 

-La categoría populista suele relacionarse con grandes aumentos de gasto público, crecimiento de la burocracia y objetivos de corto plazo –desde ganar elecciones hasta repartir bienes en las clases bajas–, ¿cuánto hay de verosímil y pruebas empíricas en esta visión?

 

Si uno mira los casos particulares del populismo actual en latinoamérica no se sostiene esta visión. Por ejemplo, en Argentina el 75 por ciento de la institucionalidad actual en muchos ámbitos, como el laboral, los derechos sindicales, etc. la creó el peronismo, es decir, un movimiento populista. Pero sería erróneo afirmar que sancionó leyes –las que tienen un fuerte contenido social– para un corto plazo, sino todo lo contrario. A la fecha todavía se aplican y la mayoría de la sociedad las acepta. Por el contrario, lo que vemos en la actualidad en latinoamérica en los gobiernos no populistas que vienen con una intención de durar, y en general no duran más que unos pocos años. En Latinoamérica todos tienen dificultades para durar.

 

 

-El populismo funciona porque se vehiculiza a través de un mito que ha sabido responder apropiadamente a crisis sociales o económicas. Ahora bien, en los populismos latinoamericanos, una vez resueltos los factores problemáticos, les costó adaptarse a la institucionalidad: ¿es posible combinar de manera satisfactoria el carisma excepcional del líder y una correcta gestión institucional a largo plazo? 

 

Ciertamente, es difícil combinar el carisma excepcional del líder y una correcta gestión institucional. Pero a todos los cuesta: a los partidos políticos no populistas también les cuesta sobrevivir en el tiempo. Los populismos se han mostrado durables, sobre todo en la política latinoamericana, especialmente turbulenta. Si bien es cierto que el populismo es dependiente del carisma del líder, la transferencia no es imposible, como ha demostrado el peronismo en Argentina. Pero ello, depende de cuestiones históricas y contingentes.

 

 

-Una distinción esencial presentada en su trabajo es la diferencia entre los populismos de derecha y los de izquierda. Los de derecha “pegan para abajo”, es decir, enfocan al villano en los inmigrantes, la población LGTBQ o el islamismo, entre otros. Difícilmente estos grupos hayan sido los causantes de las recesiones económicas o de representatividad política que afectan a buena parte de países europeos. ¿Cómo explicar las falacias discursivas de estos populismos?

 

Esto tiene que ver con los mitos. Europa tiene un pasado imperial que Latinoamérica no tiene. Ningún populismo latinoamericano es nostálgico ni anhela el pasado, como sí lo hacen los europeos. Las narrativas de los populismos de derecha europeos están asociadas a cuestiones de decadencia y no de justicia social: es un problema de contaminación de la pureza del pueblo. El pueblo ya se constituyó en el pasado, era puro, auténtico y viril. En el caso de los populismos latinoamericanos no existe un pasado de gloria.

 

 

-En base a la distinción antes dicha, pareciera que el populismo de izquierda suele ser un fenómeno corriente en América Latina, mientras que en Europa el populismo es predominantemente de derechas. ¿Cómo observa la articulación de partidos políticos de izquierda europeos que construyeron sus plataformas electorales en base a demandas populistas? Por ejemplo, Podemos en España, Syriza en Grecia, el Bloco de Esquerda en Portugal o La Francia Insumisa en Francia.

 

Los partidos programáticos de izquierda han revelado tener muchas dificultades: se han quedado sin narrativa. Justamente, lo que falta la izquierda es la relación con lo popular. Los partidos de izquierda europeos se han solo en la clase media educada, los intelectuales y profesores. El verdadero desafío para la izquierda es cómo reconstruir los lazos con lo popular desde una narrativa novedosa. Una experiencia interesante es la reciente experiencia de Italia con el Movimiento de las Sardinas que ha recuperado la tradición antifascista y en las últimas elecciones en Emilia-Romaña le han ganado al populismo de derecha. Por otro lado, la izquierda viene de décadas de pensar modelos tecnocráticos, y estos modelos no comprenden la movilización popular y las sensaciones populares. No ha movilizado cuerpos en las calles.

 

 

-Recientemente se han conformado dos gobiernos que guardan elementos populistas de izquierda (aunque es necesario esperar a la ejecución de sus políticas): en España, Pedro Sánchez del PSOE con Pablo Iglesias de Podemos y, en Argentina, los peronistas Alberto Fernández y Cristina Kirchner, ¿cuál es en su opinión el futuro de los populismos de izquierda?

 

Muy difícil saberlo. El caso de España es interesante. Parece haber habido un proceso de aprendizaje del PSOE pero también de Podemos (necesario para frenar a la ultraderecha representada por VOX). Aunque en España es extremo difícil una idea unitaria de pueblo. Si enfatizás la idea unitaria de pueblo español quedan afuera las identidades autonómicas; si enfatizas el pluralismo de las comunidades autónomas son pueblos parciales donde se dificulta la unificación populista.

 

En Argentina, el gobierno de Alberto Fernández se plantea una superación de la lógica populista anteriormente desarrollada por el kirchnerismo, que era fuertemente antagónica. Lo que estamos viendo ahora es un momento en que la política requiere dosis de innovación. Alberto Fernández lo está haciendo: creó el Ministerio de la Mujer, apela constantemente a la juventud, combina identidades políticas nuevas (como el  peronismo clásico radicalismo alfonsinista). Justamente, el desafío es constituir nuevas identidades y no anhelar la recuperación de los movimientos sucedidos en el siglo XX.

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Buscador

Entrevistas

Qué opinan las voces más destacadas sobre los asuntos más candentes.s

Series

Diversos temas tratados con mayor profundidad y extensión en formato de series de artículos monotemáticos

colabora.jpg

¿En desacuerdo con este artículo?

Si quieres quieres criticar o complementar este texto, si no compartes su perspectiva, no lo dudes, haznos tu propuesta a la redacción.

Please reload

Revista Libertalia

Filosofía y Humanidades

  • Twitter - Revista Libertalia
  • Facebook - Revista Libertalia
  • LinkedIn - Revista Libertalia
  • SoundCloud - Revista Libertalia

Revista Libertalia es un proyecto sin ánimo de lucro ni línea editorial centrado en la filosofía y las humanidades.

 

Nuestro objetivo es promover la reflexión seria y profunda entre gente joven de dentro y fuera de la academia, tratando los diversos temas de forma compleja, pero con un lenguaje claro y directo.

 

Si estás interesado en colaborar con nosotros no lo dudes, enviándonos tus textos; nuestro equipo estará a tu disposición para acompañarte en el proceso de edición y publicación;  o bien ayudándonos a financiarnos a través de Patreon. 

Recibe la Newsletter