Reseña: "Chavs: la demonización de la clase obrera" (ed. Capitán Swing, 2012) de Owen Jones

29/09/2019

 Scott Hogan @nwfandi

 

 

“Sonny tiene razón. Los obreros son todos unos pringados.”

 

“¡Se equivoca, no hace falta valor para apretar un gatillo, pero sí para madrugar cada día y vivir de tu trabajo. Habría que ver a Sonny, entonces veríamos quién es más duro. El obrero es el auténtico tipo duro, tu padre es el tipo duro!”

 

Esta es la respuesta que Robert de Niro (mejor dicho, su personaje Lorenzo Anello) da a su hijo Calogera en un desesperado intento de que el chico deje de relacionarse con el hampa newyorkina en la película “Una historia del Bronx”. Es una respuesta que desprende orgullo. El orgullo de trabajar duro, de ganarse la vida de forma honrada y de formar parte de la clase obrera junto con millones de personas que comparten sueños, temores, esperanzas y preocupaciones, todos fruto de su posición en la sociedad.

 

La película se sitúa en la Nueva York de los años 60 del pasado siglo. Ahí va un pequeño reto para el lector: ¿se imagina a un personaje de ficción lanzando semejante mensaje en un momento del tiempo más cercano a nuestros días? Es más, ¿cuántos mensajes de esta índole puede recordar apareciendo en películas comerciales en las últimas dos décadas?

 

Si el lector tiene dificultades para encontrar ejemplos a ambas preguntas, puede que no sea un problema suyo. De acuerdo con Owen Jones, esto no tendría nada de casualidad. La ausencia de la representación de la clase obrera en los grandes productos culturales (cine, televisión, música, etc.) durante las últimas décadas responde a los cambios sociales y políticos vividos tras la “revolución” neoliberal surgida a finales de los años 70 e implementada durante los 80 en Reino Unido y Estados Unidos, pero que acabó por irradiartodo occidente. En realidad, no se trataría únicamente de una falta de presencia de dicha clase, sino incluso de una conceptualización de la gente humilde y trabajadora como personas vagas, sin motivaciones, que viven a costa de los servicios públicos, promiscuas, ignorantes y maleducadas. De esto trata “Chavs. La demonización de la clase obrera”.   

 

La obra de Owen Jones es un ensayo político cargado de crítica social, con elementos propios del reportaje periodístico pero también con una avalancha de datos en ocasiones más propias del mundo académico e incluso con puntos de pamfleto político (y puede adquirirse aquí). El análisis se centra en el caso del Reino Unido, aunque en varios aspectos puede ser extrapolable -o así lo pretende- a cualquier país occidental. La representación de la clase obrera como gente a todas luces despreciable (los denominados “chavs” en el país anglosajón y que en España podríamos traducir por “quillo”, “cani” o “ni-ni”, con muchos matices) es un retrato sesgado que tiene por objetivo el mantenimiento e incluso ampliación de los privilegios de las clases acomodadas. ¿Cómo? Principalmente a través de la justificación de la desmantelación de políticas sociales (subsidios de desempleo, parque de vivienda pública, escuela pública...), la reducción de impuestos a los más ricos, la desindustrtialización, la laminación de los derechos laborales y la precarización del mercado de trabajo.

 

De acuerdo con Jones, estos cambios sociales vienen produciéndose desde el ascenso al poder de Margaret Tatcher en 1979, quién bajo una retórica de libertad individual, defensa de la propiedad privada y laissez faire capitaneaba una auténtica guerra de clases en pro de las élites. El retorno al poder del Partido Laborista en 1997 no sirvió para revertir la senda iniciada por la dama de hierro, pues el “Nuevo Laborismo” de Tony Blair aceptó las reformas que los tories habían implementado en la sociedad británica. El debilitamiento de los sindicatos, iniciado tras las derrotas en la huelgas de la décadas de los 80, así como la globalización económica (deslocalizaciones, poder del capital financiero) hicieron el resto.

 

Owen Jones no se limita a narrar dichos cambios, la forma en que la clase dirigente los ha vendido al público y a desmenuzar los orígenes de éstos. También hace un retrato de la situación presente de la sociedad británica en ámbitos como la pobreza, la desigualdad y el racismo. En definitiva, se trata de un relato alternativo a la visión imperante según la cual  “hoy todos somos clase media” y que la gente que no alcanza estos estándares de bienestar es porque ha tomado malas decisiones o, incluso, porque tiene características personales que les hacen peores.

 

Los argumentos para sostener la tesis de Jones son sólidos. El libro ofrece una combinación de ejemplos aparecidos en la prensa o multitud de relatos de entrevistas (en ocasiones quizás demasiadas) que corroboran estos postulados, así como datos de la evolución de distintos indicadores que confirman estas percepciones. No cabe duda de que quién quiera rebatir a Jones debería estudiar muy bien los indicadores económicos y de desigualdad que se citan en el libro. Al fin y al cabo, que el Reino Unido del siglo XXI es un país social y económicamente muy distinto al de 1979 es un hecho incuestionable, al margen de las consideraciones que a uno eso le merezcan.

 

En nuestra opinión, hay algunos puntos que la obra aborda en exceso detalle, sobretodo para reafirmar aspectos que, con menor extensión o menos ejemplos, ya quedaría suficientemente claros. Asimismo, otros puntos podrían haberse abordado con más detalle. Llama la atención que el autor, buen conocedor de los avatares de las izquierda británica, no aborde en más profundidad el porqué de la aceptación de los postulados de Tatcher por parte del Partido Laborista en los años 90. Se comenta vagamente que los líderes del partido concluyeron que eso era necesario para ganar elecciones, pero no mucho más. También se menciona brevemente que en Gales y Escocia la clase trabajadora/gente de izquierdas decepcionada con el abandono de los laboristas ha virado hacia los nacionalistas galeses y escoceses, sin tampoco ahondar demasiado. En este sentido, los muchos ejemplos se emplean casi en su totalidad en Inglaterra, dejando poquísimo espacio a las demás naciones del Reino. De hecho, solo tres años después de su publicación se celebró el referéndum de independencia de Escocia, donde a pesar de la victoria del No, el Sí obtuvo buenos resultados entre la clase trabajadora.

 

Hay otro aspecto que no puede pasar desapercibido. En el momento de publicación del libro, la salida del Reino Unido de la Unión Europea era solo una propuesta de sectores conservadores y del populismo nacionalista inglés. Hoy parece una realidad a la vuelta de la esquina. Nada de lo acontecido desde el referéndum de 2016 tiene porqué contradecir o incluso dejar obsoletas las ideas de Jones, pero leer tanta información sobre la sociedad británica sin que se incluya en el análisis la encrucijada y el bloqueo político que el país vive en la actualidad deja cuanto menos una sensación extraña. De hecho, el Brexit sí que ha dejado algo obsoleto uno de los aspectos que Jones analiza en el libro: los vaivenes del British National Party, una formación de extrema derecha que cosechó algunos éxitos en los años previos a la publicación del libro.

 

En definitiva, es interesante leer la obra de Jones en un momento en que la izquierda occidental se está planteando si debe ser más centrista o girar a la izquierda, si debe pisar el freno en relación a las políticas de identidad o si debe abanderar nuevas causas como la lucha contra la crisis climática. Para Jones, las clases sociales existen, nunca han dejado de existir y la izquierda no debería haber dejado nunca de considerarlas como su principal sujeto político. Nótese que nuevos partidos de izquierda como Podemos en España también han evitado (al menos en sus inicios) hablar de clase e incluso de izquierda. El debate está servido y lejos de haberse superado. Las respuestas, todavía en construcción. 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Buscador

Entrevistas

Qué opinan las voces más destacadas sobre los asuntos más candentes.s

Series

Diversos temas tratados con mayor profundidad y extensión en formato de series de artículos monotemáticos

colabora.jpg

¿En desacuerdo con este artículo?

Si quieres quieres criticar o complementar este texto, si no compartes su perspectiva, no lo dudes, haznos tu propuesta a la redacción.

Please reload

Revista Libertalia

Filosofía y Humanidades

  • Twitter - Revista Libertalia
  • Facebook - Revista Libertalia
  • LinkedIn - Revista Libertalia
  • SoundCloud - Revista Libertalia

Revista Libertalia es un proyecto sin ánimo de lucro ni línea editorial centrado en la filosofía y las humanidades.

 

Nuestro objetivo es promover la reflexión seria y profunda entre gente joven de dentro y fuera de la academia, tratando los diversos temas de forma compleja, pero con un lenguaje claro y directo.

 

Si estás interesado en colaborar con nosotros no lo dudes, enviándonos tus textos; nuestro equipo estará a tu disposición para acompañarte en el proceso de edición y publicación;  o bien ayudándonos a financiarnos a través de Patreon. 

Recibe la Newsletter