Propuestas para una constitución feminista: Charla con Mª Eugenia Rodriguez Palop

Hoy charlamos con Mª Eugenia Rodríguez Palop, profesora de Filosofía del Derecho en la UC3M y una voz destacada dentro del feminismo actual.

 

  • En su artículo “Esta Constitución no es la nuestra. Propuestas para una Constitución feminista” reivindicaba la necesidad de introducir en la CE la cuestión de la discriminación positiva. Decía que una Constitución feminista debería regirse por el principio de paridad democrática y se refería con suspicacia a los “filtros meritocráticos”. ¿Qué medidas de discriminación positiva introduciría exactamente? ¿Por qué debe abandonarse la visión meritocrática de acceso a los puestos?

 

No se trata de articular medidas concretas de discriminación positiva en una constitución. Se trata de incorporar una cláusula en la que se recoja un compromiso constitucional con la igualdad material entre hombres y mujeres, como han hechos algunos países de nuestro entorno. Ahora mismo, solo tenemos un artículo 14 que plantea una igualdad formal, una igualdad ante la ley. No hay ningún tipo de compromiso explícito con las acciones afirmativas.

 

Por lo demás, el problema con la meritocracia es que, tal y como ha analizado extensamente el feminismo, aquello que cuenta como ‘mérito’ no es algo neutral, sino que está condicionado por las estructuras de dominación existentes en la sociedad. Los méritos se definen siempre desde una perspectiva elitista, clasista y patriarcal. De manera que no se trata de someter a las mujeres a esos criterios, sino de cuestionarlos desde una perspectiva feminista.

 

  • ¿No satisface el art. 9.2 ese compromiso con la igualdad real? Quizás se habrá aplicado de forma insuficiente, pero de su literalidad se desprende con claridad el compromiso que usted menciona.

 

El artículo 9.2 es un artículo que yo valoro muy positivamente, pero se trata de una cláusula muerta, una cláusula que no se ha aplicado nunca. Pero además diría que es insuficiente porque no se refiere necesariamente a la redistribución de la riqueza, a la igualdad material, y no puede identificarse con un compromiso constitucional con las acciones afirmativas.

 

 

  • ¿Podría ponernos un ejemplo de algo que en el pensar general sea visto como un mérito pero que en el fondo supusiera algún tipo de prejuicio sexista (y no un mérito real)?

 

Nada es un mérito real. Para el caso que nos ocupa, por ejemplo, se dice habitualmente que a los niños las matemáticas y las ciencias se les dan mejor que a las niñas, cuando sabemos que las matemáticas y las ciencias son las disciplinas que después conducen a puestos de trabajo de mayor remuneración y prestigio. Es decir, ya desde la primera educación - y se extenderá a lo largo de toda la educación formal de alumnos y alumnas - se va construyendo una articulación de méritos y capacidades de carácter sexista. También se descuentan permanentemente las capacidades y habilidades que las mujeres adquieren, por ejemplo, en el mundo reproductivo, que son poco o nada valoradas en el espacio público, que están relegadas al ámbito privado. Cuando hablamos de la feminización de la política hablamos precisamente de subvertir esto, trasladar estos aprendizajes y habilidades de las mujeres del ámbito reproductivo a la esfera pública.

 

 

  • ¿Cuál es su respuesta a las objeciones más habituales contra las medidas de discriminación positiva: que estigmatizan al colectivo protegido y que perjudican a la sociedad al poner en puestos muy relevantes a personas menos capacitadas?

 

Aclarar que no hablaría de discriminación (inversa o positiva) sino de acción afirmativa. En cuanto a la primera objeción hay que decir que estas medidas existen precisamente para acabar con la estigmatización existente. Evidentemente, si se articulan de una manera torpe pueden tener consecuencias negativas, pero si la acción afirmativa se construye adecuadamente no solo no es estigmatizante, sino que libera a las mujeres de sus estigmas. Ninguna acción afirmativa bien construida coloca a personas en determinados puestos sin haber pasado los filtros establecidos (aun cuando esos filtros son, hoy, claramente patriarcales).

 

 

  • ¿Luego entendemos que una política como la que es habitual en muchas oposiciones a bombero o policía en la que las pruebas físicas son diferentes para ellos y ellas no es una buena política de acción afirmativa?

 

¿Por qué? Al contrario. Creo que es una muy buena política de acción afirmativa porque si no se hiciera de esta manera se produciría una discriminación indirecta. Hacer tábula rasa, sin considerar la desigualdad estructural, por ejemplo, no tiene nada que ver con aplicar una política de igualdad.

 

 

  • En relación al derecho a la educación hablaba de orientarla a “formar identidades masculinas y femeninas que superasen los lastres del patriarcado”. ¿Debe el Estado imponer unos valores a los estudiantes? O dicho de otro modo, ¿qué le respondería a aquellos que se opondrían a su propuesta por entender que sería adoctrinadora y contraria a la libertad de los padres de educar a sus hijos en sus valores (algo que hoy en día es un derecho fundamental)?

 

En la medida en que la educación infantil es una obligación del Estado se debe velar para que se oriente hacia la igualdad, la no discriminación y la no violencia, algo que supone una evidencia en cualquier Estado de Derecho. Si los valores de los padres fueran contrarios a estos valores básicos no deberían ser respetados, como ya sucede hoy en día cuando se le retira la custodia padres y madres en determinados casos. Insisto, la educación en la igualdad y la no violencia es una exigencia de cualquier Estado constitucional de Derecho.

 

 

  • Sobre la Ley de Violencia de Género decía que se trata de una medida “estrechísima”. ¿De qué manera ampliaría ud. esa ley?

 

La Ley de Violencia de Género supuso un avance indubitable en el 2004 pero hoy resulta muy estrecha, de ahí que este mismo año todos los grupos parlamentarios hayan firmado un pacto de Estado contra la violencia de género. Con todo, esta ampliación debería recoger como violencias todas las que establece el Convenio de Estambul (que ha sido firmado y ratificado por España) y no lo hace. Además debería mejorarse sustancialmente la financiación que se recibe para abordar esta problemática y prestar atención a la interpretación y aplicación judicial de esta ley (la más resistida judicialmente de nuestra historia).

 

 

  • Lamentaba también que fuera la ley “más resistida de la historia por el poder judicial”. ¿No cree ud. que parte de ese rechazo es comprensible? Por citar el ejemplo más habitual: hoy en día si A causa una lesión X a B la pena que recibe A varía en función del sexo de B. ¿Acaso deben mantenerse esta clase de distinciones?

 

En la medida en que cada año sean asesinadas entre 50 y 60 mujeres al año a manos de sus parejas y ex parejas y haya una violencia machista notablemente extendida, deben agravarse las penas para los casos de maltrato de los hombres contra las mujeres. La violencia machista constituye un problema social y no cabe compararla con otras violencias –como la violencia doméstica, por ejemplo.

 

 

  • Pero cuál es la relación exacta entre una cosa y la otra. ¿Por qué si es más común que el tipo de persona A cometa el delito X contra el tipo de persona B, entonces la pena para uno y otro caso debe ser distinto? ¿Por qué si dos actos son iguales deben tratarse de forma distinta? ¿Qué importancia puede tener lo que haya sucedido en otros casos a la hora de castigar un caso concreto?

 

Pues porque realmente ni son iguales ni tienen las mismas consecuencias: solo una clase de violencia supone un problema social generalizado. El Derecho no puede aplicarse formalmente, debe ser sensible a las diferencias sociales existentes, y no solo a las individuales. No puede tratarse igual a un miembro de un colectivo dominante que a un miembro de un colectivo desfavorecido.

 

 

  • Hablando de derechos sexuales y reproductivos defendía la necesidad de constitucionalidad la legalidad del aborto. No obstante, en otros artículos se ha posicionado en contra de la gestación subrogada al entender que no todo acto libremente consentido es legítimo. ¿Qué determina que en unos casos el libre consentimiento sea suficiente pero en otros no? O más generalmente ¿cómo puede decirse “mi cuerpo, mi decisión” solo para algunos casos?

 

Yo no sostengo nunca “mi cuerpo, mi decisión”, sino más bien “mi cuerpo soy yo”. La diferencia entre el aborto y la gestación subrogada es evidente: en la gestación subrogada se confirman las estructuras patriarcales y de violencia a las que las mujeres están sometidas. En cambio, en el aborto el consentimiento de la mujer es un acto de libertad y de autonomía contra un sistema patriarcal que quiere obligarle a hacer algo que no desea. Luego, la diferencia reside en que ese acto supuestamente autónomo tiene consecuencias muy distintas en un caso o en el otro. En un caso es liberador, en el otro conlleva una mayor sujeción o sometimiento de la mujer.

 

 

  • En materia de familia proponía permisos de paternidad y maternidad iguales, intransferibles. ¿No supone eso una importante injerencia en la esfera más íntima de las familias? ¿Qué les respondería a las parejas que pretendieran organizar su crianza de otra forma?

 

La crianza puede organizarse de la forma en que se decida, siempre y cuando estas personas se hagan cargo de los cuidados de manera igualitaria. No me parece que esto sea una intromisión, se trata de obligar a cada quien a que responda de las obligaciones que libremente ha asumido al tener hijos.

 

 

  • Pero sí que se está obligando a un modelo de crianza. La crianza no solo conlleva obligaciones de cuidado, sino obligaciones económicas. Por qué no podría una pareja organizarse del siguiente modo: uno se encarga de los cuidados y el otro miembro se encarga de la parte económica. Es decir, que el reparto de obligaciones sea equitativo no implica necesariamente que todos los miembros de la unidad familiar hagan la misma proporción de todas las tareas.

 

Equiparar el cuidado y las obligaciones económicas es no entender que en el cuidado existe un elemento inmaterial. No distribuir las obligaciones de cuidado equitativamente sería como reducir la crianza al paso de una pensión.

 

 

  • Hablaba también de aumentar los límites de la libertad empresarial de la que hoy se goza. ¿A qué se refiere exactamente?

 

Debe tenerse presente que hoy en día la única medida de defensa de los trabajadores contra los abusos empresariales es el derecho de huelga y que la legislación social no está al mismo nivel que la libre circulación de capitales. Pensemos en la modificación que sufrió el artículo 135 CE, que después avaló el TC, en lo que a recortes de derechos se refiere. Yo creo que lo que debe recortarse es el poder omnímodo de los grandes oligopolios para reforzar los derechos sociales y laborales (en contra de lo que las últimas reformas laborales han venido haciendo).

 

 

  • Una última pregunta: ¿Cuál considera que ha sido el mayor acierto del “boom” feminista de los últimos años, y el mayor error?

 

En cuanto al acierto destacaría poner el foco en todo lo que tiene que ver con el cuerpo y su papel en la construcción y deconstrucción de identidad, la relevancia de las diversas violencias machistas, la reivindicación de los bienes comunes de los que depende nuestra propia posibilidad de ser, el derecho/deber de cuidar, y los derechos sexuales y reproductivos.

 

¿Error? Confiar excesivamente en el feminismo institucional de tipo más bien lobbista y de salón, orientado únicamente a la defensa de la representación de las mujeres, como si con esto pudiera ser suficiente.

 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Buscador

Entrevistas

Qué opinan las voces más destacadas sobre los asuntos más candentes.s

Series

Diversos temas tratados con mayor profundidad y extensión en formato de series de artículos monotemáticos

colabora.jpg

Si quieres quieres criticar o complementar este texto, si no compartes su perspectiva, no lo dudes, haznos tu propuesta a la redacción.

¿En desacuerdo con este artículo?

Please reload

Revista Libertalia

Filosofía y Humanidades

  • Twitter - Revista Libertalia
  • Facebook - Revista Libertalia
  • LinkedIn - Revista Libertalia
  • SoundCloud - Revista Libertalia

Revista Libertalia es un proyecto sin ánimo de lucro ni línea editorial centrado en la filosofía y las humanidades.

 

Nuestro objetivo es promover la reflexión seria y profunda entre gente joven de dentro y fuera de la academia, tratando los diversos temas de forma compleja, pero con un lenguaje claro y directo.

 

Si estás interesado en colaborar con nosotros no lo dudes, enviándonos tus textos; nuestro equipo estará a tu disposición para acompañarte en el proceso de edición y publicación;  o bien ayudándonos a financiarnos a través de Patreon. 

Recibe la Newsletter