El problema de la constitución del demos (I): Introducción

20/04/2018

¿De qué va fundamentalmente el problema catalán? Para muchos, la respuesta está clara: va de democracia. Tanto quienes defienden que votar es siempre un acto democrático como quienes afirman que el cumplimiento de la ley es un componente básico del ideal democrático parecen pues compartir un mismo diagnóstico sobre lo que verdaderamente está en juego. Y sin embargo, describir el problema de esta manera es bastante poco informativo. No porque se trate de una caracterización completamente falsa, sino porque no permite delimitar con precisión los contornos del desacuerdo.

 

Para entender mejor esto, puede ser útil recurrir a la distinción, introducida por el célebre teórico de la democracia Robert Dahl, entre el alcance (scope) y el dominio (domain) de la democracia. El primero incluiría aquellas decisiones que un electorado determinado puede legítimamente tomar, mientras que el segundo haría referencia a la composición misma del electorado. En otras palabras, el alcance de la democracia nos especifica qué se puede decidir, mientras que el dominio nos aclara quién puede decidirlo. A esta distinción se le puede añadir una dimensión más, la de los procedimientos: ¿Cómo deberían tomarse las decisiones democráticas? Por ejemplo, ¿deberíamos regirnos exclusivamente de acuerdo con reglas mayoritarias o sería legítimo también contemplar la posibilidad de sorteos[i]?

 

Volvamos de nuevo a la pregunta inicial: ¿de qué va fundamentalmente el problema catalán? La respuesta habitual es: de democracia. Pero, ¿esto qué quiere decir exactamente? Afortunadamente, tenemos ahora algunas herramientas para aclarar la naturaleza de la disputa. En primer lugar, ¿va sobre procedimientos? Hasta cierto punto. Una cuestión bastante debatida ha girado alrededor del margen que tendría que alcanzar la opción mayoritaria en un hipotético referéndum de secesión para imponerse. ¿Basta con una mayoría simple o sería necesario establecer requisitos más estrictos - por ejemplo, una mayoría cualificada? Esta es una cuestión importante, desde luego. Pero lo más curioso es lo que revela: si los desacuerdos sobre los procedimientos se han centrado en cuál debería ser la interpretación adecuada de la regla de la mayoría, entonces esta última parece darse por supuesta. Por lo tanto, el desacuerdo fundamental no parece encontrase en el ámbito de los procedimientos.

 

Tal vez se trate pues de un debate sobre el alcance de la democracia. De nuevo, algo hay de verdad en esta afirmación. Por un lado, uno podría mostrarse reticente a someter a debate la secesión de un territorio relativamente rico debido a sus posibles implicaciones distributivas. Previsiblemente, si Cataluña se separara de España, las condiciones de vida de muchos ciudadanos españoles se verían negativamente afectadas. Sin embargo, esto no sería un problema si una Cataluña independiente se comprometiera a mantener - al menos durante el período de transición - un esquema distributivo equivalente al que existía en el momento previo a la secesión. Por otro lado, es cierto que la Constitución española no parece admitir la secesión de una parte del territorio. Pero creo que concluir que esto implica que la secesión de Cataluña está fuera del alcance del sistema democrático español es precipitado. A fin de cuentas, a pesar de su considerable rigidez, la Constitución es modificable, por lo que una secesión de Cataluña bien podría incluirse indirectamente dentro del alcance de la democracia española. Ahora bien, esta decisión debería ser tomada por el conjunto de ciudadanos españoles, y no únicamente por quienes residen en Cataluña. Esta condición puede provocar - de hecho, lo hace - las protestas de algunos: ¿por qué deberían quienes viven fuera de Cataluña[ii] participar en esta decisión? Esta es una pregunta interesante. Y lo que es más importante aún: a mi juicio, es aquí donde se encuentra la raíz del problema ¿De qué va fundamentalmente el problema catalán? Pues bien, el desacuerdo gira principalmente - aunque, como hemos visto, no exclusivamente - alrededor de la cuestión del dominio. Si debe decidirse la continuidad o no de Cataluña dentro de España, ¿quién debería tener voz sobre esta decisión? ¿Sólo los catalanes? ¿También el resto de españoles? ¿Tal vez incluso más allá?

 

Esta es una pregunta compleja, que parece enfrentarse a la siguiente paradoja: quién debe componer el demos de un estado democrático no puede decidirse democráticamente, porque lo que está en juego es precisamente quién debería tomar dicha decisión. ¿Cómo puede resolverse la cuestión entonces? La primera respuesta, defendida por Joseph Schumpeter, es que no se puede. A su juicio, lo único que podemos hacer es dejar que cada pueblo se defina a sí mismo[iii]. El problema con esta posición es doble. En primer lugar, ¿qué quiere decir que debemos dejar a cada pueblo definirse a sí mismo? ¿Quién es ese "pueblo"? ¿No es precisamente eso lo que está en cuestión? Por lo tanto, la huida schumpeteriana acaba arrojándonos de nuevo a la casilla de salida. Pero es que además, y este es el segundo problema, sospecho que muchos - entre los que me incluyo - encontrarán esta conclusión tan precipitada como insatisfactoria. Después de todo, la pregunta sobre el dominio de la democracia ha sido sistemáticamente descuidada por los teóricos de la democracia. ¿Por qué debería sorprendernos que no haya mucho a lo que agarrarnos? ¿No sería mejor, antes de firmar actas de defunción teóricas, comprobar primero si efectivamente se puede decir algo sensato al respecto?

 

Este es el camino que toman quienes adoptan la segunda respuesta. Para ellos, los efectos de la paradoja anteriormente mencionada no son tan devastadores: aunque el dominio de la democracia no pueda decidirse democráticamente, tal vez sí pueda inferirse de los principios que rigen el ideal democrático. A lo largo de varios artículos presentaré algunas de las propuestas que más relevancia han obtenido en los debates actuales sobre el dominio de la democracia. Mi objetivo no es que el lector adopte una en concreto (¡de hecho podría rechazarlas todas!). Tampoco discutiré las posibles implicaciones para un referéndum de secesión en Cataluña (o el resto de España). La idea principal es, por lo tanto, facilitar una serie de herramientas que podrían contribuir a mejorar la calidad del debate actual, dejando la pregunta tan abierta como sea posible.

 

 

Más en esta  serie de artículos acerca de los principios que deberían regir la composición del demos.

[i] Recientemente, varios autores han reivindicado las virtudes de dicho método. Por ejemplo: Saunders, Ben. 2010. "Democracy, Political Equality, and Majority Rule", Ethics 121(1): 148-177; Guerrero, Alexander. 2014. "Against Elections: The Lottocratic Alternative", Philosophy & Public Affairs 42(2): 135-178, y Van Reybrouck, David. 2017. Contra las elecciones. Cómo salvar la democracia. Madrid: Taurus.

 

[ii] Schumpeter, Joseph. 2015. Capitalismo, socialismo y democracia: Volumen II. Barcelona: Página Indómita, cap. 4.

 

[iii] Sin contar ciudadanos de Cataluña que actualmente viven fuera.

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Buscador

Entrevistas

Qué opinan las voces más destacadas sobre los asuntos más candentes.s

Series

Diversos temas tratados con mayor profundidad y extensión en formato de series de artículos monotemáticos

colabora.jpg

Si quieres quieres criticar o complementar este texto, si no compartes su perspectiva, no lo dudes, haznos tu propuesta a la redacción.

¿En desacuerdo con este artículo?

Please reload

Revista Libertalia

Filosofía y Humanidades

  • Twitter - Revista Libertalia
  • Facebook - Revista Libertalia
  • LinkedIn - Revista Libertalia
  • SoundCloud - Revista Libertalia

Revista Libertalia es un proyecto sin ánimo de lucro ni línea editorial centrado en la filosofía y las humanidades.

 

Nuestro objetivo es promover la reflexión seria y profunda entre gente joven de dentro y fuera de la academia, tratando los diversos temas de forma compleja, pero con un lenguaje claro y directo.

 

Si estás interesado en colaborar con nosotros no lo dudes, enviándonos tus textos; nuestro equipo estará a tu disposición para acompañarte en el proceso de edición y publicación;  o bien ayudándonos a financiarnos a través de Patreon. 

Recibe la Newsletter